Geografía: la variedad geográfica y climática de la Argentina nos permite organizar su viaje en cualquier temporada. Si los paisajes del noroeste están dominados por las cumbres andinas, el
litoral alberga la selva amazónica, las
cataratas de Iguazú y las
misiones jesuíticas. La Patagonia se extiende desde las playas atlánticas donde abundan los
mamíferos marinos hasta la región de los lagos, y más al sur, la de los grandes
glaciares. El centro del país se distribuye entre
Cuyo, región famosa por sus
vinos, las
Sierras y la Pampa, ambas relacionadas con la actividad agrícola ganadera y el universo de los
gauchos.
Parques y Reservas: Con más de 13 millones de hectáreas, abarcando casi el 5% del territorio nacional, constituyen el cuadro de naturaleza que nos ofrece la Argentina. Se trata de una tierra de ensueño para los viajeros que buscan paisajes de absoluta belleza. Unos más espectaculares que los otros, en ellos sólo pueden realizarse actividades de recreación y exploración.
Grandes curiosidades: Aunque en franca competencia con el Norte, la
Patagonia sigue siendo la región mítica del país. Famosa también, la
ruta 40 se extiende sobre 5.000 km. Citaremos en particular, los Parques
Nahuel Huapí y
Lanín, y más hacia el sur, los imperdibles Parques
Los Glaciares y Torres del Paine (Chile). La
ruta de los vinos sustenta hoy en día el éxito de la región de
Mendoza, ideal para aprovechar la proximidad de los Parques de
Ischigualasto y de Talampaya. Dos santuarios de animales: la
Península de Valdés en el sur y los
Esteros del Iberá en el litoral son lugares de ensueño para los enamorados de la fauna y los ornitólogos. Otras dos regiones nos sorprenderán por su belleza: el
noroeste argentino y su vecino chileno, el desierto de Atacama. Por último, no hay que perderse las Cataratas de Iguazú, ni olvidar el circuito nocturno que ofrece la noche de
Buenos Aires donde podremos enardecernos al ritmo del
tango.